sábado, 8 de diciembre de 2012

Dime de qué presumes...

El Ayuntamiento de Valladolid dice en su página web que el Presupuesto Municipal para 2013 "es un Presupuesto pensado para las personas, fundamentalmente para aquellas que peor lo están pasando en esta situación de crisis". Así, con ese cuajo. ¿Cómo se hará eso de meter el mayor recorte en Bienestar Social pensando en las personas que peor lo están pasando en esta situación de crisis? Porque podríamos entender que el equipo de gobierno justificase sus presupuestos diciendo que no le queda más remedio que ajustar de aquí y allá porque es un momento complicado, porque no llega dinero de otras administraciones... Discreparíamos, porque se puede hacer mucho más, pero lo esperaríamos. Sin embargo, nos parece una tomadura de pelo que encima se saque pecho, como si se volcaran en la gravísima situación social que padecemos. Ya se sabe, estos también deben de ser los presupuestos más sociales de la historia de la democracia.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Artículo 47

Hace no tanto, apenas cuatro o cinco años, los bancos todavía daban préstamos en condiciones aparentemente muy ventajosas para hacerse con una vivienda en propiedad. “Alquilar es tirar el dinero”, se repetía entonces, porque el pago se prolongaba durante treinta, cuarenta o incluso más años y porque la banca se aseguraba en la letra pequeña tener la sartén por el mango. Ya entonces empezaban a producirse los primeros desahucios y las denuncias de asociaciones de consumo ante las cláusulas usureras de los créditos hipotecarios. Pero parecían casos aislados, gente imprudente que no había echado bien sus cuentas y que, hasta cierto punto, “se lo había buscado”. Ahora vemos que no, que la estafa fue generalizada, que le puede pasar a cualquiera. Que durante años se dieron ventajas fiscales y se relajaron los controles sobre la banca para que el negocio inmobiliario creciera y que las hipotecas “baratas” era un reclamo para que la gente corriente engrasara la maquinaria.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Ayuntamientos con paredes permeables y de cristal

La transparencia en las administraciones públicas es la base para que el resto funcione. Vivimos un momento en el se recortan sus inversiones y el gasto social, justificando la necesidad de austeridad en la crisis económica. Por ello, precisamente, la ciudadanía mira con lupa en qué se utiliza el dinero público, pues quiere asegurarse de que estos cada vez más escasos recursos, con los que cuentan los presupuestos, sean gestionados de forma racional, primando las necesidades más acuciantes en cada momento, entendiendo por estas, aquellas cuya rentabilidad social sea más beneficiosa para el conjunto de la ciudadanía. Por ello debemos insistir en las calles, en los parlamentos y también en los ayuntamientos.

lunes, 8 de octubre de 2012

¿Por qué decimos no a la nueva tasa de basuras?



El martes pasado tuvimos Pleno y, entre otras cosas, se aprobó crear una nueva tasa de basuras. ¿Qué ha cambiado en la recogida y tratamiento de residuos para que lo que antes se consideraba pagado con el resto de tributos ahora exija una nueva tasa? Pues nada. Estaríamos en un debate muy diferente si lo que plantearan es una tasa no para recaudar, sino para tratar de cambiar los comportamientos en la generación de residuos. Es decir, para contribuir a mejorar el medio ambiente. Pero no va de eso el asunto, puesto que de ninguna manera se diferencia quién genera más residuos y quién menos.

La finalidad no es otra que la de conseguir financiación por cualquier vía. O mejor dicho, no por cualquiera, porque cuando el dinero no les llega para atender adecuadamente a la población, podrían apartar los intereses partidarios, plantarse ante el Gobierno y decir: “oigan, que la ciudadanía vallisoletana tiene unas necesidades y no podemos seguir pidiéndole esfuerzos”. Pero no, no exigen cambios en la política fiscal y en la financiación de los Ayuntamientos, no exploran la progresividad que se puede alcanzar en determinados tributos locales. Prefieren pasar por encima de los intereses de su propia ciudad y les resulta más fácil ponernos una nueva tasa. Siempre acuden a la opción fácil, siempre exigen esfuerzos y sacrificios a la misma gente. Y eso es simple y llanamente inaceptable.

Quizá no estarían tan obsesionados con recaudar a cualquier precio si no fuera por la sacrosanta estabilidad presupuestaria que llegó a nuestras vidas cuando el PP y el PSOE decidieron sin consultar con nadie reformar la Constitución para que, entre otras cosas, las Entidades Locales tengamos un techo de gasto público. Quizá sea el momento de que recapaciten y vean que esta medida ha sido la puntilla al sistema público. Jamás en recesión debe reducirse el gasto público social ya que no hace más que seguir cavando en el inmenso agujero en el que nos hallamos e incrementa aún más las diferencias entre las personas que más tienen y las que menos tienen.

Os dejo aquí mi intervención en ese debate.


jueves, 27 de septiembre de 2012

Cuentas, facturas y tasa de basuras


A la vista de los últimos informes de Intervención queda en evidencia que los pagos que el Ayuntamiento realiza se están retrasando notablemente. Esta afirmación no es un capricho, basta con repasar la Ley contra la Morosidad que se encuentra en vigor desde el 7 de julio de 2010. Dicha normativa establecía un plazo máximo de pago de las Administraciones Públicas a sus proveedores de 50 días en 2011, de 40 en el año actual y de 30 a partir de 2013. En el Ayuntamiento de Valladolid el periodo medio de pago es de 99 días y el del pendiente de pago de 67: por tanto, no se actúa conforme a la ley.

martes, 18 de septiembre de 2012

La permanente caída del guindo

Precisamente esta semana en la que Manuel Saravia no se encuentra en la ciudad. Este momento es el que ha elegido el alcalde, Javier León de la Riva, para ponerle a caldo sin que se sepa muy bien por qué y sin que tenga oportunidad de defenderse. No parece de muy buena educación, la verdad.

El rapapolvo vino a cuento del debate sobre la tasa de basuras que el equipo de gobierno va a recuperar, pero podía haber sido con cualquier otra excusa, porque los reproches (“parece que se ha caído de un guindo”, “ha aterrizado en el Ayuntamiento sin saber de qué va el tema”) los llevamos oyendo los tres miembros del Grupo de IU desde que tomamos posesión. Un día porque Manuel Saravia asistía a sus ruedas de prensa ya que informaba antes allí que por los cauces oficiales. Otro, porque presentábamos más mociones de las que parecían razonables o porque hacíamos un “gobierno paralelo” al reunirnos con colectivos sociales para plantear un modelo alternativo de urbanismo. Al principio nos lo decían con condescendencia, calificando de novatadas nuestras iniciativas y formas de actuar. Ahora ya con desprecio y cabreo, porque lo que late en el fondo es el enfado por pisar en lo que se considera un coto privado.

Le enfada a Javier León que Manuel Saravia y quienes le acompañamos saquemos los pies fuera del tiesto y nos espeta que “para mandar hay que ganar las elecciones”. Pero no; para mandar, basta con ser muy mandón. Dice la RAE en su primera acepción que mandar es “ordenar al súbdito” y eso es algo que Manuel Saravia seguramente no sabrá hacer ni aunque gane las próximas elecciones. Manolo no manda: propone, escucha y cae bien incluso entre las filas del alcalde. Y, efectivamente, parece venido de otro planeta en una arena política en la que a menudo reina la impostura, la falsedad y el ordeno y mando.

viernes, 14 de septiembre de 2012

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La nota discordante


Cuando una orquesta suena al unísono, a quienes no tenemos formación musical nos cuesta diferenciar el sonido de cada instrumento, lo escuchamos como un todo. Sin embargo, en el momento en el que alguien pierde la nota, o un instrumento no está afinado como el resto, parece sonar por encima de los demás y echa a perder el conjunto. Eso es lo que ha pasado con la Escuela de Música municipal: llevaba 15 años sonando al compás y, sin que nadie se lo pidiera, el equipo de gobierno se ha puesto a tocar otra partitura. Se demostró en el pleno de ayer. Muchas veces, cuando llevamos iniciativas al pleno, expreso mi convencimiento de que por fin podremos alcanzar un consenso sobre la propuesta en cuestión, a pesar de que el resultado final siempre es una negativa. Y en este caso no hubo excepción. 

viernes, 7 de septiembre de 2012

Violines, pupitres y dimisiones



El pasado mes de abril el Equipo de Gobierno decidió, de forma unilateral y sin aducir ningún motivo, modificar el reglamento de la Escuela Municipal de Música. Dicha Escuela mantiene su actividad desde enero de 1995 y contaba en el curso 2011-2012 con 620 personas matriculadas. El alumnado, el profesorado, los grupos de la oposición y la mayoría de la opinión pública hemos entendido que la reforma propuesta suponía, de hecho, transformar un centro educativo reglado en un taller sociocultural.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Nuevo curso: estreno blog

Pues sí, estoy de estreno. Con esta entrada os presento mi blog. Siempre he tenido cierto reparo a la hora de lanzarme a la piscina en estos lares, porque si bien las redes sociales como Facebook o Twitter permiten estar en contacto con mucha gente y compartir ideas, un blog requiere una reflexión pausada. Una reflexión pausada que creo que ahora puede resultar de cierto interés a algunas personas por el momento en el que me encuentro, por ser cargo público en el Ayuntamiento de Valladolid.

Como comento en el apartado "Sobre mí", creo que la participación y la transparencia son dos pilares fundamentales para la transformación social y política. Y también considero que un blog puede constituir, a pequeña escala, una herramienta de ambas premisas.