martes, 14 de febrero de 2012

Predicar con el ejemplo

En este 8 de Marzo nos hemos encontrado con unas palabras de Javier León de la Riva en la prensa escrita local. Un triste homenaje al Día de la Mujer por lo que dice y por quién lo dice.

En una ciudad con tantas mujeres destacadas en los más diversos ámbitos, con una Cátedra de Género en la Universidad, con importantes organizaciones de mujeres, e incluso con doce concejalas, seis de ellas de su equipo, también tiene que ser él quien escriba sobre Igualdad. Parece que todo en esta ciudad tuviera que pasar por sus manos.

Habla en su escrito de que los cambios vendrán de la mano de los individuos. Los individuos que ocupan puestos de especial responsabilidad deben ser referentes de los cambios que pretenden promover. Resulta grotesco que apele a nuestra complicidad quien nos ha acostumbrado a comentarios machistas tan gruesos como para hacer aparecer a nuestra ciudad en la prensa de todo el país. Es imprescindible predicar con el ejemplo, alcalde.

lunes, 16 de enero de 2012

Terminó la fiesta


Llegó el año nuevo y terminaron las fiestas, época de celebraciones, reencuentros, y algún que otro exceso. Dicen que este año hemos gastado algo menos en comidas y cenas, regalos y otros gastos extra que suelen acompañar a estas fechas. Lógico, dado que en muchas familias se ha perdido sueldo, trabajos e incluso puede que la casa cuya hipoteca estaban pagando. Ni los ánimos ni los bolsillos estaban para demasiado dispendio, así que ha tocado recortar de lo que es más prescindible, de pequeños lujos y caprichos, por más que endulcen la vida.

Sin embargo, ese sentido común que nos hace tener muy claro lo que es prioritario en casa, parece escasear en el ámbito público. La tijera llega rápido y sin miramientos para lo esencial, pero nadie se atreve a meter mano a los verdaderos excesos que nos han traído hasta aquí.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Empaparnos de luz


La fiesta se siente, se vive, se comparte o no es fiesta. Para sentir y vivir es necesario considerarse parte, verse como una pieza fundamental de un puzzle que va progresando con la colaboración de trozos distintos pero que finalmente van encajando. Para compartir es necesario tener a gente alrededor, pero no solamente caminando a nuestro lado, sino charlando, riendo, decidiendo.